La ciudad de las sombras

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Esta Hacedora se vio transportada a un país exótico, lleno de especias y de unos ojos verdes fulminantes
La ciudad de las sombrasTítulo: La ciudad de las sombras
Trilogía: Helena Lennox 1
Autora: Victoria Álvarez
Ilustradora: Lehanan Aida
Editorial: Nocturna
ISBN: 9788416858279
Sinopsis: En 1923, Helena Lennox tiene diecisiete años y un único deseo: sustituir las calles de Londres por una vida de aventuras y excavaciones en tierras lejanas. En consecuencia, cuando sus padres se marchan a la India para investigar la desaparición de unos arqueólogos, ella decide acompañarlos… unos días después y a escondidas.
Son muchas las leyendas que circulan en torno a la ciudad fantasma de Bhangarh, pero Helena nunca ha creído en las supersticiones. No obstante, el príncipe Arshad de Jaipur (sí, ese que odia a los ingleses) le insiste en que se equivoca: Bhangarh está maldita y al anochecer, cuando el palacio real se tiñe de oscuridad, todo el que se adentra en sus muros desaparece sin dejar ni rastro.
En su recorrido por la exótica India de los años veinte, Helena se ve envuelta en una investigación en la que sólo una verdad parece salir constantemente a la luz: nadie regresa de la ciudad de las sombras.

Opinión: Sé que hace infinito que no hago una reseña, pero también es verdad que hace casi el mismo tiempo que no leo nada… Hasta hoy. Hoy me ha vuelto a pasar eso de empezar un libro y no poder soltarlo hasta acabar, aunque eso supusiera que durmiera tan solo 4 horas. Y todo es culpa de Victoria Álvarez y Helena Lennox.

«La ciudad de las sombras» es el primer libro de una trilogía que ha concluido este mismo año (el mes pasado, para ser más exactos) y el cual no había llegado a leer hasta ahora. Con la salida de «El incienso de los espíritus», el último libro, empezó a llenarse mi TL de un ship increíble y de unas imágenes preciosas por las que ahora me arrepiento de no haberme embarcado a esta aventura en sus orígenes (¡todo ese material inalcanzable! ¡Yo quiero esas ilustraciones de Ashrad!). Y, claro, acabé picando yo también con esta historia. Cabe decir que, aunque sigo a la autora y me cae súper bien, es la primera vez que leo algo suyo e iba de nuevas por completo (aunque Khardan reseñó en su día Silverville, por si os interesa); no sabía de qué iba la novela (más allá de que eran arqueólogos y sucedía en la India -pero eso era cosa de la portada, más bien-) y no sabía tampoco nada de su estilo. ¡Y me encanta haberlo descubierto por sorpresa!

Al principio de la historia nos encontramos en «el presente», en 1985, donde una Helena cascarrabias está siendo entrevistada para hacer sus memorias. No os voy a engañar: el principio me recordó a Titanic, no me preguntéis por qué. No dice lo de «han pasado 84 años», pero casi podía imaginarlo y echarme unas risas. No sé por qué se me vino eso a la mente, pero si encima le sumamos el final del libro, cuando está en un barco con una piedra… Pues me entra la risa (pero sin burla, es que me hace gracia el guiño imaginario que me acabo de montar, -ahora que llegue Victoria y me diga que no son cosas mías-). El caso es que me descuadró un poco ese enfoque porque no esperaba que la trilogía fuera un flashback de su vida, contada por ella, y menos en esa época de principios de siglo XX.

Por un momento temí la «parte histórica», no por fallos de documentación, ya que no soy quién para sacar defectos de cosas que no conozco, sino por si la carga que tenía se me hacía cuesta arriba. Debo reconocer que no tengo ni la más mínima idea de la India, más allá de las novelas que leí de Byomkesh Bakshi (un Sherlock Holmes hindú), así que no sabía qué esperar. Pero, para mi alivio, el estilo y las descripciones fueron exquisitas y la lectura se abrió paso con una facilidad pasmosa. También debo reconocer que, en mi caso en particular, la autora no ha conseguido engañarme ni una sola vez de todas las trampas que pone en la novela. Hay dos momentos de «¡Ajá, te pillé!», que deberían sorprenderte y, en mi caso, me los olía desde el principio. Es más, lo echaba en falta porque la historia me gritaba «intrigaaaaas, dónde estáaaaais». Pero eso no es del todo malo, pues mientras avanzaba la historia y veía que mis sospechas no se confirmaban, me desilusionaba un poco porque realmente esperaba que tuviera razón (¡ja, y la tuve!). Así que, aunque no me han impactado los plot twist, me han parecido imprescindibles para hacer una historia redonda.

Y para el final me dejo lo mejor: los personajes. La familia de arqueólogos / aventureros ha sido lo más gratificante que he visto en mucho tiempo. Con una personalidad muy bien definida y trayéndome a la memoria historias como La Momia (la buena, no esa última película) o Cazatesoros (Relic Hunter). Si yo fuera Helena, no sabría con quién quedarme: si con papá o con mamá. Ambos, de verdad, me han gustado mucho y se complementan muy bien. Es más, me hubiera gustado verlos de jóvenes y presenciar más de cerca su amor (¿qué me dices, Victoria? *guiño, guiño*). Pero, sin duda, la hija, la narradora, la protagonista, Helena, es la estrella. Teniendo en cuenta que solo tiene dieciséis años, y que, obviamente, aún es inmadura, su desarrollo y desenvoltura son lo que hace que te quedes prendado de ella. Y su lengua viperina, claro que sí. Lo que me hace hablar ahora de Arshad. A estas alturas decir que me he enamorado de él sería casi evidente, conociendo mi historial, pero me temo que le debo sacar alguna pega. No a él, sino a LO POCO QUE SALE. Que sí, que sale la mitad del libro, más o menos. ¿Y QUÉ? La relación entre ellos me ha gustado mucho, pero… Creo que se podría haber estirado un poco más. No diré que sucede muy rápido, porque en realidad no me ha transmitido esa sensación, pero sí que se podrían haber visto más hasta que hubiera tensión y chispas entre ellos. No me ha parecido que la hubiera. Sí que hubiera algo, pero no esa tensión de «ahhhh, liaos yaaaa». No sé si me explico. Pero la parte buena es que aún me quedan dos libros más para volver a verlos.

Ah, bueno, y como postdata, prácticamente, no puedo dejar de hablar de la parte que le corresponde a la edición del libro: una maravilla. Lo que nos tiene acostumbrados Nocturna, vaya. Una portada realmente evocadora, unas ilustraciones fantásticas en el interior de la mano de Lehanan Aida… ¡Aahh! Ahora necesito las láminas de Helena y Arshad, de sus padres, de ¡todos! y todo el merchan que exista ;___;

Impresión general
Puntuaciones
Personajes: 8.5
Amor: 7.5
Trama: 8
Documentación: 9
Estilo: 9

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