Orikel. Oliver y Aubree

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Esta Hacedora conoció a una pareja explosiva que decidió salvar a la ciudad de las pesadillas

Título: Orikel. Oliver y Aubree
Bilogía: Proyecto Héroe 1
Autora: Isabel Collazo González
Editorial: Hela Ediciones
ISBN: 9788412044416
Sinopsis: Oliver tiene diecisiete años y vive en una pequeña ciudad llamada Luria. Su día a día no es tan diferente del de cualquier adolescente: levantarse, discutir con Aubree, ir al instituto, volver a discutir con Aubree, regresar a casa… Y salvar la ciudad siendo Orikel, el héroe del que todo el mundo habla. Pero hasta los héroes más valientes necesitan ayuda, aunque eso signifique tener que mentir a la persona que te cura las heridas noche tras noche.
Ser compañeros es más complicado de lo que puede parecer, pero cuando confías ciegamente en alguien, eres capaz hasta de saltar al vacío sin importar las consecuencias. Es ahora cuando deberán poner a prueba esa confianza: Hestia ha regresado.
Los héroes lloran, los héroes sangran y, sobre todo, los héroes también mueren.

Opinión: Esta novela salió publicada el año pasado y asistí a su presentación en Madrid con la autora. No sabía de qué iba hasta ese momento y solo lo supe por lo que contaron allí. Es decir: casi nada. Pero desde entonces me llamó la atención como para añadirlo a la lista, pues, a pesar de que leyeron fragmentos del primer capítulo, pensaba que sería simplemente una historia de superhéroes, ya que, a fin de cuentas, todo comenzó como un fanfic loco de Ladybug. Pero, con Chat Noir (Orikel) y Plagg (Weespe) como protagonistas. ¡Gatos! Ya me tenía.

No obstante, también os digo que cualquier otro parecido con la serie es casi pura coincidencia. La historia se transformó en lo que podemos encontrar ahora en el libro y lo único que guarda relación con Ladybug es Weespe que se nota su influencia total en Plagg (aunque en ocasiones, al ser un fuego fatuo azul, me recordaba al Calcifer de Howl). Ni siquiera Oliver se parece a Adrien (más allá de que sea rubio con ojos verdes). Es más, en ocasiones, quizá también porque comparten nombre, me ha recordado al Oliver de Arrow (pero no por personalidad, ni mucho menos, sino por el traje y los tejados), o incluso con Spiderman teenager (porque su madre conoce su secreto, igual que la tía May). Lo que sí que no guarda relación con ninguno de ellos es que no porta ningún arma, y esto es algo que me ha llamado mucho la atención. Es un superhéroe que va a puños por la vida. Arrow, como su nombre indica, usa un arco; y Chat Noir usa su bastón; incluso Spiderman tiene sus telarañas. ¿Pero Orikel? Nada de nada. A puños descubiertos.

Quizá podáis estar pensando que Oliver es el único protagonista, pero volved a fijaros en el título del libro: Oliver y Aubree. Sí, los mismos que aparecen en la portada. Y no solo eso, sino que, además, contamos con sus puntos de vista en la narración en primera persona del pasado (acompañados a su vez de una pequeña ilustración de ellos al principio de cada capítulo que os invito a que analicéis: Oliver con el fuego fatuo y Aubree con la caja y un libro, que, a diferencia de Orikel, usa como arma arrojadiza). Matizo lo del pasado porque… bueno, luego cambia al presente y creo que es importante tenerlo en cuenta. Pero no digo más porque incluso yo sigo dándole vueltas al tema. (Me ha dejado muy confundida ese final, tanto que voy a acabar por herirme a mí misma cual pokemon). Aunque ambos procuran tener el mismo peso en la historia, creo que Oliver gana a Aubree en ese sentido y tiene más apariciones que ella (a pesar de que sea la niña mimada de la autora… Intentaré explicar esto mejor más adelante cuando os hable de ella en profundidad).

Conocemos a Oliver siendo Orikel, y parece muy resuelto y con mucho desparpajo y bastante seguro de sí mismo… Hasta que vemos que todo es fachada y lo descubrimos como un chico normal, con muchas preocupaciones debido a su gran responsabilidad como héroe de la ciudad, con golpes y heridas por todas partes, de forma constante, y teniendo encima que aprobar exámenes para poder hacer Selectividad. Y no lo lleva muy bien. Es más, gran parte del libro se lo pasa llorando y dudando de sí mismo y culpándose y sintiéndose inferior. Todo un contraste con la imagen de gran héroe. Y la verdad es que me ha sorprendido. No porque tenga sentimientos y los exprese con lágrimas (aunque reconozco que en ocasiones me ha parecido un poco llorón, pero seguro que esto es culpa de Aubree, ya diré por qué cuando le toque), sino por el hecho de que salga como algo tan natural (que lo es, por supuesto, pero, no sé, no se ve todos los días que el chico se comporte así en una novela). Así que bien. Pero, por si no tuviera ya bastante, los problemas y los motivos de preocupación no hacen más que aumentar y todas las pesadillas que lo acosan todas las noches lo dejan vulnerable y en un estado de salud lamentable.

Ya que estoy, aprovecho y hablo un poco de «Orikel» y sus poderes porque me han estado molestando mucho. Se supone que lleva un año transformándose en el héroe y dice en un momento dado que tuvo que entrenar para poder hacerse a sus nuevas habilidades… ¿Pero exactamente qué habilidades son esas? ¿Que puede saltar a edificios altos y moverse de forma sigilosa? ¿Que el traje, cuando lo lleva puesto, lo protege como un escudo de corchopan, pero que si el golpe es muy fuerte se le rompen las costillas igual o que se derrite porque no es ignífugo? (Ah, bueno, y que los cordones no se desataban nunca; me lo he encontrado demasiadas veces de recordatorio para mi gusto). No me ha parecido que realmente tuviera ningún poder (quizá por eso me recordaba en ocasiones a Arrow, porque lo suyo también era simple entrenamiento) hasta casi el final cuando, de repente, descubre que tiene más habilidades ocultas. Weespe, en ese sentido, es un completo inútil. Menudo guía está hecho que ni siquiera es capaz de explicar bien las cosas a su elegido. «Es que soy nuevo». Inútil, es lo que eres, que solo sirves para traer el chocolate a la hora de hacer galletas. Así que si lo que queréis descubrir es el misterio que envuelve a Orikel y por qué resulta ser Oliver el elegido… Os aguantáis. Al menos hasta que se publique la segunda parte. Porque Weespe es un vago y no es capaz de abrir la boca para explicar nada. Ni siquiera lo de Hestia.

Llegamos a Aubree y nos encontramos con un personaje auténtico, con quien me he podido identificar fácilmente y a quien se le puede calificar realmente como alguien con personalidad fuerte y dura. Sin embargo, la coraza que tiene a su alrededor y el estar a la defensiva constantemente, aunque sirve para protegerse del mundo y ocultar que también tiene vulnerabilidades, la convierte en alguien un poco insensible y egoísta que nunca se para a pensar en los demás; solo en que pobrecita ella porque se siente traicionada. ¿Y si ejercitas un poco la empatía qué tal? Quizá pueda parecer que el personaje no me ha gustado por lo que he ido diciendo sobre él en la reseña, pero nada más lejos de la realidad. Cuando mencionaba que el hecho de que Oliver me haya podido parecer un poco llorón fuera por culpa de Aubree es porque ella se pasa de dura. Es como que solo ella puede ser fuerte y afrontar las cosas, mientras los demás se tienen que derrumbar por no llegar a su altura. Por eso digo también que es la niña mimada de la autora, porque la tiene demasiado bien protegida, dejando a Oliver desamparado la mayor parte del tiempo. Y, claro, ese contraste se hace muy evidente y, personalmente, me ha molestado un poquito (porque Oliver es un sol y se merece también poder adquirir esa fortaleza mental que tiene ella).

Me pasé desde el inicio de la historia pensando que ella se convertiría en otra heroína junto a Chat Noir Orikel, no solo por conocer el origen de su creación (esperaba una especie de Ladybug como compañera, ¿qué pasa?), sino porque la portada y el subtítulo me lo daban a entender… Y me ha sorprendido que no fuera el caso, fíjate.

*SPOILER*

Bueno, al final resulta que sí tiene poderes, pero sinceramente me ha parecido todo un poco confuso. Aun así, eso no la convierte en superheroína, sino en un apoyo de Orikel, como el típico sanador de un grupo de RPG que lo está para curar y subir estadísticas o teletransportarle de sitio… No tiene un traje especial, ni habilidades más allá de las curativas, aunque de momento sean no mágicas, que le permita acompañarle para patear culos (cosa que le pegaría muchísimo y que seguro disfrutaría haciendo).

[plegar]
Simplemente la tenemos como vecina despistada que no sabe que su amigo de la infancia a quien parece odiar a muerte es también el héroe de su corazón. Me ha quedado más cursi de lo que es, lo reconozco. ¡¡Pero es un amor-odio en toda regla!! Y me encanta, porque es lo mejor que tiene la historia: los encontronazos de Oliver y Aubree y el lenguaje tan coloquial que utilizan y la relación tan especial que los une y… Ellos dos. Son perfectos. De verdad. Aunque haya cosas del elemento fantástico que me hayan chirriado, como ya he mencionado, la verdadera magia que merece la pena es la que hay entre ellos.

Volviendo al análisis… Otro detalle que me ha llamado la atención es que, aunque todo sucede en una ciudad inventada, la mayoría de los nombres son castellanizables (los apellidos desde luego son españoles), pero el diminutivo, sin embargo, es completamente inglés. Ejemplo: Amanda = Amy; Roberto = Rob… Otros, como el de Oliver y Hugo pueden pasar perfectamente por nombres extranjeros… (Aubree desde luego queda como la excepción, pues muy español no es). Y, luego, la mezcla más extraña de nombres que he visto junta es la de Álvaro, Ágatha y Dimitri. Que, si me lo permitís, ya que los menciono, voy a volver a hacer un spoiler sobre ellos.

Spoiler

La parte de Ágatha creo que ha sido la más surrealista de todo el libro. La señora de noventa y pico años manejando internet (foros y mails) para quedar con una adolescente curiosa a la que no conoce de nada pero que, ¡magia!, sabe quién es. (Sí, ya, creo que en realidad dice que es «una amiga» quien contacta con ella, que tendrá su misma edad así que estamos en las mismas…). ¿Y para qué? Para contarte exactamente lo mismo que luego nos vuelve a contar el diario… Si la señora no tiene ninguna aportación más en el futuro (que a su edad, lo dudo), creo que hubiera preferido conocerla únicamente a través de los recuerdos. Porque lo único que genera es una repetición incómoda (acabo de leerlo hace dos páginas, ¿por qué me lo vuelves a contar?) y que te da la tentación de saltártelo. Como digo, hubiera preferido conocerlos a través del diario (a fin de cuentas, ya no existen), verlo con mis propios ojos en lugar de que me lo cuenten terceros (y más todavía cuando la novela está en primera persona y estoy acostumbrada a conocerlos desde su propio punto de vista), y que Oliver y Aub reflexionaran sobre lo que leían y lo comparasen con su propia situación. Que, a fin de cuentas, es exactamente lo mismo que hacen, pero cambiando la forma. No sé si me explico. A partir de ese viaje al pueblo abandonado (¿que solo vive ella allí o qué? ¿a su edad?) he sentido como que la historia se volvía más y más confusa, a pesar de que se repetía…o precisamente por eso. Para que luego llegue al final y ya me quede rota del todo. Creo que lo releeré todo a partir de ahí, a ver si me queda algo más claro.

[plegar]

Y, por último, hay una cosa que me ha estado escamando desde el minuto uno: Noche, el gato de Oliver. La autora te lo pinta constantemente como si se tratara de Lucifer (el gato de Cenicienta), como si fuera malvado y realmente fuera algo diferente a lo que dice ser. Para colmo, parece odiar a su amo, pero luego bien que se queda durmiendo en su habitación, como si le estuviera vigilando. No sé, me mosquea. Espero que el gato tenga alguna relevancia futura porque sino es darle muy mala imagen en vano. ¡Defensora de los gatos forever!

Conclusión: Un urban fantasy lleno de acción y misterio donde conoceréis a un superhéroe muy humano y a su vecina muy borde. Parafraseando un poco el título Orikel merece la pena por Oliver y Aubree.

Aunque....

¡Les falta tensión sexual! Que sí, mucha confianza y mucha química, pero… les falta ese puntillo de grito histérico cuando están juntos.

[plegar]

Impresión general
Puntuaciones
Personajes: 8
Amor: 7.5
Trama: 7
Fantasía: 7
Estilo: 7.75

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