Cine de los 90

Esta semana he estado revisitando (y viendo por primera vez en el caso de la tercera película) la trilogía noventera de Jurassic Park. Lo primero que me ha llamado la atención ha sido la diferencia de ritmos con respecto a lo que estamos acostumbrados. Lo segundo, cómo va cambiando el papel de las mujeres en las tres películas.
En las tres se nos pone una primera escena presentándonos lo que va a ser el conflicto primordial de la película. En el primer caso, un centro turístico donde han jugado a ser Dios y han puesto dinosaurios carnívoros. La frase más clara que representa a toda la película es: «Tus científicos lo hicieron sin pensar en si deberían hacerlo». Hay mucha guasa respecto a que todo es culpa del informático, un hombre blanco, gordo y desorganizado, avaricioso que se siente maltratado por el mundo y minusvalorado. Vale, es el prototipo de incel actual. Sí, ahora con vigorexia, pero siguen siendo el mismo patrón de techbro. Sabiendo el éxito de esta película en Estados Unidos, lo único que se me queda es que lo único que vieron mal al ver esta película es que estuviera gordo. Y que no fuese el dueño de lo que hacía. Es gracioso porque luego la hacker que les salva el culo a los protagonistas es la niña que conoce el sistema que usa el informático profesional. Es gracioso porque todo en esta película es precisamente un sistema de decir «si no pagas la seguridad, no esperes estar seguro». Algo que podemos ver muy claramente en los parques de atracciones, porque siempre que hay algún accidente es porque alguien había dejado de pagar algo de la seguridad que debería haber pagado. El caso es que hay escenas muy bonitas, un ritmo lento y pausado al principio mientras te ponen en contexto, y finalmente acaban bien todos los que esperas que acaben bien. (Que Samuel L. Jackson muera completamente fuera de cámara es un indicador de que en los 90 no sabían aprovecharlo correctamente). Los dinosaurios muy bonicos, sorprendentes y con un toque decididamente ecologista. En esta primera película tenemos a dos mujeres con líneas (no muchas, tampoco vayamos a matarnos) y con agencia dentro de las acciones que hay que llevar a cabo para sobrevivir. El «romance» es… de las cosas más forzadas que he visto en una película, para que nos vamos a engañar. Y eso que se supone que es una relación asentada.
La segunda película nos lleva todavía más al mundo de los techbros con su necesidad de «si algo no funciona, vuelve a hacerlo más grande, que seguro que NADA puede salir mal». Es interesante porque solo mantienen realmente a uno de los protagonistas, aunque estén por ahí los dos niños de la primera, esta vez no se acercan a esa isla. Y supongo que cuando se enteraron de lo que pretendía su tío pondrían medio país de distancia con San Diego, pero eso es solo headcanon. Sin embargo, siguiendo la tendencia de la primera película, hay que poner a una niña en peligro (y hacer que les salve el culo a los protagonistas en algún momento). En esta película tenemos al ecologista capaz de quitar al ser humano la posibilidad de defenderse de un animal violento y peligroso, para mostrarnos lo peligroso que es estar centrado en defender a los indefensos, supongo. La relación romántica, de nuevo, queda en un tercer plano y solo se usa como excusa, aunque está muy bien la pulla por parte de la mujer, que le deja claro que él, Ian Malcolm, es tan depredador como los dinosaurios, al haberse aprovechado de su posición de profesor para establecer una relación con ella. No lo dice con todas las letras, pero es bastante claro. Tampoco aparece por ninguna parte la madre de la niña, excepto para hacer ver que la va a obligar a alejarse del padre para continuar con su carrera. Vamos, todo un dechado de virtudes Malcolm.
La tercera, por otro lado, evita tener personajes femeninos con un mínimo de agencia, y el único personaje femenino que aparece es la madre del niño perdido, que se ha encargado de engañar a Alan Grant para ir a buscarlo. Lo gracioso es que Alan solo culpa al padre y no a la madre en ningún momento, excepto para decirle que no sea tonta y no se ponga a dar voces con un megáfono en mitad de una isla con dinosaurios. Vamos, lo más sencillo de entender del mundo. Las escenas de la madre son todas de ese estilo, ella nerviosa, perdiendo los papeles o haciendo la vida más complicada a los hombres que están intentando mantenerse vivos. Es muy decepcionante después de las dos primeras películas donde, si bien tampoco tienen mucha agencia, al menos hacen cosas que ayudan a la supervivencia del grupo. En cuanto al niño, ese ya se había acostumbrado a la isla, unos años más y teníamos a un Tarzán domador de dinosaurios. La verdad, esta tercera película está mejor de ritmo que la segunda, pero no consigue llegar ni a la suela de los zapatos de la primera. Entiendo perfectamente que acabara de enterrar a la saga hasta la llegada de Jurassic World.
A ver, son películas muy noventeras y se ve el retroceso que los dosmiles supusieron para algunos personajes femeninos. La primera es maravillosa en todos los aspectos y las otras dos… pues existen y se dejan ver, nunca llegan a caer en ese momento de autoparodia que tanto podía llegar a incordiar cuando esperas que al menos tengan los dinosaurios interesantes. Y las dos los tienen, y se ven muy bien. Eso sí, pasar de la primera película a las otras dos tanto en guión como en personajes es… doloroso, la verdad. Empeoran bastante.